Aprovechando que teníamos el fin de semana largo de fiesta (yo viernes-sábado-domingo), Gabi y yo nos fuimos de viaje a Andorra. Hacía tiempo que teníamos planeado hacer un viaje hacia ese lugar antes de volver a Salamanca. Y como no estamos seguros de como serán los días entre el fin de mi contrato (13 de Septiembre) y mi marcha (24-25 de Septiembre), hemos decidido adelantarlo.
Así que después de mirar un hotel (7 claus) y mirar las promociones en Caldea, nos fuimos en coche el sábado por la mañana hacia Andorra la Vella.
Después de más de 3 horas de viaje, llegamos a nuestro destino con facilidad. Por suerte, nuestro hotel se encontraba muy cerca de Caldea (a unos 5-10 minutos caminando), pero la habitación y el desayuno que ofrecían no era gran cosa. Aunque queríamos ir ese mismo día a Caldea, no pudimos porque la promoción que queríamos coger no se podía (44,50€ - 4 horas incluyendo Espacio Orígenes y un tratamiento a escoger). Así que nos fuimos a visitar el centro y aprovechamos para comprar, con tan mala suerte que llovía muchísimo. Suerte que nos dio por traer paraguas (había mirado antes como estaría el tiempo, esta claro) y pudimos pasear menos mojados.
Al día siguiente si que fuimos a Caldea y aprovechamos al máximo las 4 horas. El problema fue que al salir del lugar estaba tan relajada, que apenas podía mantenerme en pie. Consejo de amiga: id por la noche. Decidimos visitar los alrededores de Andorra la Vella en coche, llegando casi a la frontera francesa. ¡El paisaje del lugar es tan bonito! No pudimos evitar pararnos a hacernos fotos haciendo diferentes poses.
Una vez visitado todo, decidimos regresar a casa tomando un camino diferente. ¡Y que horror! El camino estaba lleno de curvas, consiguiendo que me mareara. Pero fue divertido encontrar un pequeño intruso en la carretera.







